FRÁGIL: La vulnerabilidad también tiene un lugar en la pista
La pista de baile puede ser un lugar para perderse, pero también para encontrarse. Entre sintetizadores nostálgicos, ritmos que invitan al movimiento y espacios donde distintas identidades convergen, daveh00d ha construido una trayectoria que atraviesa diferentes sonidos y formas de participar en la cultura de club.
Dante Salas
11/5/2026


Su propuesta se mueve entre el disco, el house y el trance, adaptándose a distintos contextos y pistas de baile. Con residencias en Bonbon, [sic] y Abrazarnos, y presentaciones en espacios como KitKatClub y Schwuz en Berlín, además de Feel It Party en Londres, Dave ha llevado su música a distintas escenas dentro y fuera de México. En 2026, también participó musicalmente en la noche del primer concierto de Robyn en México, una experiencia que se suma a una trayectoria marcada por encuentros con artistas y proyectos de distintas generaciones.
Su trabajo no se limita a la cabina. Como promotor, ha contribuido a acercar talento internacional a México, conectando distintas escenas y ampliando las posibilidades de encuentro alrededor de la música, el performance y la cultura queer.
Recientemente, junto a su productor y amigo Gasch, presentó FRÁGIL, su primer EP: un recorrido de house nostálgico y sintetizadores futuristas que acompaña al oyente a lo largo de un día, desde el despertar de “Flüstern” hasta el alivio que llega después de una noche de fiesta, con “Alivio” como cierre.
En esta conversación con disidnt=, exploramos la versatilidad de daveh00d, el proceso de convertir emociones en música y la responsabilidad de construir espacios donde la diversidad pueda expresarse libremente. Porque, en una escena que muchas veces celebra la intensidad y la euforia, también vale la pena preguntarse qué lugar ocupa la vulnerabilidad.
Una identidad en movimiento
Tu trayectoria atraviesa distintos territorios musicales: disco y house en espacios como Bonbon y Abrazarnos, y house y trance en [sic]. ¿Cómo decides qué faceta de tu identidad musical desarrollar en cada contexto? ¿Sientes que estos sonidos representan distintas partes de ti o que forman parte de una misma búsqueda artística?
La faceta musical la dicta el lugar y las personas que van a cada lugar a tener una experiencia única en el dancefloor. Muchas veces el propio interiorismo de cada lugar te va guiando en la línea musical, otras veces intentas también meter un poco de tu propia vibra si la hora y el público lo permiten.
Siento a todos estos sonidos como parte de una misma búsqueda y crecimiento como artista. Yo empecé a tocar en 2022 más que nada pop y un poco de house. Siento que muchxs queers empezamos escuchando pop porque es lo que el mainstream te arroja encima, pero llega una época —llámale “crisis de los 30”, la necesidad de reinventarse o simplemente la curiosidad— en la que si te clavas en esta industria, te empiezas a dar cuenta que la música electrónica tiene (en muchas ocasiones) más profundidad y más espacio con qué divertirse. En este mismo marco, viene también la necesidad de encontrar tu propio sonido como artista, canciones que nadie más este tocando, sonidos que antes de soltarlos te parezcan arriesgados, y creo que para mí esto es el bounce y el trance. Este año me empecé a clavar en artistas como Marlon Hoffstadt, Odymel o Mischluft y empecé a construir mis sets con estos sonidos rápidos, metálicos y agudos, pero con un kick que siente desde adentro.
En 2026 tuviste la oportunidad de participar musicalmente en la noche del primer concierto de Robyn en México, después de una trayectoria que también te ha llevado a clubes emblemáticos de Berlín y a una gira por Europa. ¿Qué experiencias han marcado un antes y un después en tu camino como DJ, y cómo han transformado tu manera de entender tu lugar dentro de la escena?
Definitivamente tocar en Berlín y específicamente en KitKat fue un parteaguas de mi carrera, no sólo por el hecho de que viví en esa ciudad, sino porque sentí un cariño en esa pista de baile que fue resaltado por el hecho de que llevé como a 18 amigxs que convergieron de distintos lados y épocas, pero nos conectaba lo mexicano.
El año nuevo en Zipolite también ha sido de las experiencias más placenteras, no sólo por el hecho de tocar frente a un mar de gays desnudxs, sino porque siento que en la playa la gente recibe mejor tus riesgos. ¿Será que la sal de mar le añade sabores característicos a los sets? Además la libertad de poder bailar desnudx en la playa definitivamente influye en el dancefloor y yo siempre he sido un ferviente partidario de la libertad corporal.
Todas estas experiencias me han llevado a un lugar más seguro de experimentar mi ñoñez, lo geek que traigo que creo es la parte más vulnerable de mí y la que me costó desde un inicio retratar en la música. Por ejemplo, el set del concierto de Robyn lo hice pensando en a) artistas que orbitan alrededor de Robyn y Lykke Li como The Knife, pero también en b) canciones con datos curiosos como “Piece of Me” de Britney en la que Robyn aparece en las vocales de fondo. c) también tengo presentes escenas de películas a la hora de buscar remixes o elegir canciones, me gusta que mis sets se sientan cinematográficos, y si una rola como “Pass This On” de The Knife cumple a) y c), indiscutiblemente queda en el set. (Muchxs la recordarán por esa escena icónica de la película Los amores imaginarios de Dolan).


FRÁGIL: sentir también es una forma de bailar
Tu primer EP, FRÁGIL, realizado junto a tu productor y amigo Gasch, combina house nostálgico con sintetizadores futuristas y plantea un recorrido que acompaña al oyente desde que despierta hasta que termina la noche. ¿De dónde surgió este concepto y por qué elegiste contar una historia a través de distintos momentos del día? ¿Qué representa para ti el título FRÁGIL en esta etapa de tu proyecto?
Gracias a los tantos años en terapia he llegado a la conclusión que para mí la fragilidad representa la honestidad, la mera esencia de una persona sin máscaras ni maquillaje, sólo siendo. Esto lo aterrizo en mi segundo libro Cocketeo, en el que se centra en la depresión pre salida del clóset del personaje, inspirado en mis años de adolescencia en los que recurría a la navaja para liberarme de mis emociones a través a de la piel; de ahí que en estos últimos años me he empezado a tatuar líneas rojas en los brazos, pecho y espalda: algo así como las arterias que nunca vemos (a diferencia de las venas), pero también como líneas de kintsugi que indican que algo se rompió, pero se volvió a unir. Esta idea de fragilidad fue lo primero que me vino a la mente a la hora de hacer la primera rola del EP, “Peligro”, porque no sólo yo soy frágil, sino cualquier persona que salga de fiesta puede encontrarse frágil por enemil causas (inseguridad, sustancias) y es que meses antes de hacerla me marcó mucho la muerte de un amigo por una sustancia adulterada.
La idea de hacerlo un viaje de un día entero vino cuando hace casi un año me agarró una infección terrible y tenía que trabajar, entonces me tomé un Theraflu Día (antes solo había probado el de Noche) y me pegó como una tacha de una forma muy extraña: me hizo sentir que me encontraba en diciembre 2020 (la consciencia tiene formas increíbles de conectarse… o tal vez he abusado de más de las sustancias). Obviamente no pude trabajar y me la pasé contemplando mis sentimientos nostálgicos hacia la pandemia (¿WTF no?) y pensé en que era una extraña forma de pasar una mañana. Nunca sabes qué puede pasar en un día y de ahí que cada rola represente un momento específico desde un amanecer sobrio hasta otro amanecer adulterado.
El EP comienza con “Flüstern” y concluye con “Alivio”, después de una jornada que atraviesa la noche y el afterparty. ¿Qué emociones o estados de ánimo querías explorar en ese recorrido? ¿Cómo fue el proceso de traducir esas sensaciones en sonidos junto a Gasch y qué descubriste de ti mismo durante la creación del proyecto?
Ufff aquí me gustaría aclarar la diferencia entre “emoción” y “sentimiento”. Según varixs psicólogxs como el chileno Humberto Maturana, la emoción antecede al pensamiento, es decir, cuando sentimos cosas en el cuerpo que no sabemos qué son, son emociones. Cuando tomamos consciencia y le damos nombre y apellido, son sentimientos. En “Flüstern”, por ejemplo, que significa “susurro” en alemán, quería explorar el sentimiento común al despertar, la ilusión de un nuevo día y ese inicio está inspirado en el inicio de “Norman Fucking Rockwell” de Lana Del Rey. En “Theraflú ☼” justo son más emociones que sentimientos, porque no sabes qué chingados te acabas de meter, pero son las 11 AM y tienes ganas de bailar, pero en 2020, pero no deberías sentir esas ganas pensando en un año tan feo.
Con Gasch la verdad fue un proceso muy bello en el que primero escuchábamos artistas de música electrónica que me inspiran como Autoflower o Boudi y luego diseccionábamos sonidos que representaran estas emociones y sentimientos de cada rola. Algo bonito que descubrí es que no importa lo remota y loca que pueda ser una idea, siempre hay alguna forma de traducirla en sonido. Por ejemplo en “Peligro”, además de hablar de los peligros de la fiesta, también nace de la disyuntiva de que en mis 30s me veo con las irónicas ganas de querer volver a la escuela a estudiar, en lugar de salir de fiesta. Algo que en mis 20s ocurría exactamente al revés. Los humanos somos seres irónicos, cuando debemos hacer algo por obligación no lo hacemos y cuando nadie nos obliga, ahí vamos. Ahorita tengo unas ganas irremediables de estudiar Letras Alemanas en la UNAM (proceso burocráticos y el hecho de que me salí de la carrera de Medicina en 2013 de ahí no me permiten enrolarme ahorita), pero el punto es que tradujimos las ganas de ir a la UNAM en estos toques cumbiosos que tiene “Peligro”.


La pista de baile suele asociarse con la euforia, la intensidad y la posibilidad de escapar por unas horas de la rutina. Sin embargo, FRÁGIL parece abrir espacio para una escucha más íntima y emocional. ¿Crees que la música de club también puede ser un lugar para reconocer la tristeza, la incertidumbre o la vulnerabilidad? ¿Qué posibilidades encuentras en la combinación entre una emoción íntima y un sonido que invita a bailar?
Totalmente. El dancefloor tiene la magia de que puede ser lo que tú quieras que sea. Normalmente es complicado reconocer la tristeza y sentimientos de frecuencia baja bailando porque la gente busca divertirse de cierta manera, evocando sentimientos de frecuencias altas (como bien dijiste “la euforia”), pero así como el dancefloor puede ser lo que quieras que sea, también soy ferviente creedor de que cualquier rola se puede meter en un set siempre y cuando la metas en el lugar y momento adecuado. Por ejemplo, tengo un remix energético y trance de “Cinnamon Girl” de Lana que tiene unos bajones en los momentos adecuados y las veces que la he puesto he logrado conectar con la gente desde la vulnerabilidad y este deseo de amor puro que tiene la rola original. Todo es cuestión de timing.


Construir una escena, abrir espacios
Además de tu trabajo como DJ, has desarrollado una faceta como promotor, acercando a México artistas internacionales como Sophie Ellis-Bextor, Desire, Narciss, Honeyluv y X-Coast, entre otrxs. ¿Qué te motivó a involucrarte en la producción y promoción de eventos, y qué buscas aportar a la escena mexicana al generar estos encuentros? ¿Cómo eliges los proyectos y artistas con los que quieres colaborar?
Siempre me ha gustado la fiesta, sólo antes de 2020 no sabía que me quería dedicar a ella. Fue en la pandemia que me leyeron la carta astral y me explicaron que tenía muchos planetas en la casa de Escorpio, la casa de la transformación. Yo antes vivía un poco vagando entre industrias, indeciso en qué dedicarme. La lectura de la carta me aterrizó a la idea de que cambiar de industrias y no tener un camino especializado como muchxs otrxs cercanxs a mí no era algo malo, simplemente estaba en mí. Con esta información decidí comenzar a decir que sí a todo y fue que mi mejor amigo que había fundado Bonbon me invitó a invertir en esa fiesta, ya que durante la pandemia vendieron acciones para apoyar a todxs lxs que trabajaban en ella. En ese mismo lapso de tiempo, mi otro mejor amigo me involucró en [sic] en la parte de PR y en el proceso del naming. El nombre de [sic] se me ocurrió en pleno 2021 cuando estaba escribiendo Dicknidad, ya que [sic] es un término literario que se usa cuando se cita un error, cuando escribes textualmente lo que escribió alguien más, pero por ejemplo, ese alguien más lo escribió con errores de ortografía, entonces se usa [sic] para aclarar que estás citando un error. Antes de [sic], habíamos abierto un restaurante, Cayena, que se quemó al tercer día y ese espacio se convirtió en el Burnt Room (ahora Play Room) y entonces se me ocurrió que estábamos citando el error de ese restaurante en el nuevo club. Eso y que suena a “sick”, pero no vamos a adentrarnos en esta rama del significado… El punto es que nombrar un lugar así te marca y poco a poco fui creciendo y adentrándome en más proyectos como Revuelta, ESTÉREO, Bonito, Abrazarnos, etc. La fiesta tiene esta manera de chuparte y, si no te cuidas, de escupirte.
Hablando sobre mi aportación, pienso que está ligada a ofrecer espacios de trabajo a personas que de otra manera no encajarían en el sistema de oficina. Pienso que si la noche es un lugar divertido, las personas deberían poder ganarse la vida divirtiéndose. También me gusta aportar dándole la oportunidad a artistas con propuestas arriesgadas, creciendo el abanico de propuestas de géneros. Creo que al estar en varios lugares indudablemente hace que mucha gente me busque como camino fácil para llegar a varios spots, y tengo la costumbre de responder todos los mensajes que me llegan en Whatsapp, pero últimamente ni mi TDAH ha podido llegar a todos y he comenzado a filtrarlos por personas que de verdad conocen el proyecto por el que me buscan. Por otro lado, esta versatilidad de espacios también me ha causado problemas en ciertos proyectos. La gente tiende a enfocarse 100% en su propio proyecto, personaje y no ver el marco grande, la escena; lo cual irremediablemente me lleva siempre al mismo meme: el de la niña-señora de Mean Girls que les pregunta a todas las niñas “por qué no se pueden llevar bien entre todas como lo hacían en secundaria” y ahí es cuando entra mi síndrome de impostor, “she doesn’t even go here!” Y es que en ocasiones es difícil ver el impacto que unx mismx puede causar, pero hay que tener los principios bien puestos y no perder de vista el objetivo: unir y fortalecer una escena queer electrónica mexicana.


La cultura de club ha sido históricamente un espacio importante para distintas comunidades queer y disidentes, aunque no todas las fiestas ofrecen las mismas condiciones de libertad y pertenencia. Desde tu experiencia como DJ y promotor, ¿qué significa para ti crear un espacio seguro? ¿Qué responsabilidades tienen quienes organizan un evento para que esa intención se traduzca en una experiencia real para quienes asisten?
Un espacio seguro es literalmente eso, un lugar donde eres libre de ser quien eres y no te va a pasar nada malo. Ahora, se escribe fácil, pero el dancefloor, como la vida, está lleno de obstáculos: desde económicos hasta de seguridad. Entonces, como primer paso es asegurarte que todo tu equipo entienda que lo primero primero es la seguridad, tanto de lxs invitadxs como del mismo personal, esto se traduce en un apto sistema de vigilancia que se asegure que tu Uber o Didi sea el correcto, que si te encuentras en un mal estado se le llame al paramédico y que si alguien amenaza la seguridad de todxs sea contenido. Por el otro lado, también muchas personas no tienen las mismas oportunidades para salir de fiesta, desde vivir lejos hasta pagar el cover, por lo que siempre trato de ofrecerles cortesías, aunque a veces me paso y me regañan :P
Crear espacios inclusivos también implica pensar en cuestiones que van más allá de la música: quiénes ocupan los escenarios, cómo se trata al público, qué sucede cuando alguien cruza un límite y qué tan accesible se siente un espacio para distintas personas. ¿Cómo incorporas estas consideraciones en los eventos en los que participas o que produces? ¿Qué desafíos crees que todavía enfrenta la escena electrónica en México para construir entornos más respetuosos y seguros?
El desafío principal yo creo que son las instituciones burocráticas y el hecho de que no tenemos un organismo unido que pelee por nuestros derechos, como ocurre en otros países como en Chile que existe el IME: Industria Musical Electrónica, un gremio que dialoga con el gobierno abogando por los derechos de la escena electrónica. Crear algo así aquí sería el primer paso en asegurar escenarios accesibles y mejores oportunidades para todxs lxs que nos dedicamos a la fiesta. Ya han habido pláticas con mis comadres la Robin, la Kode, Alberto y Deiv Alien, y hace poco participamos en un conversatorio en el Goethe organizado por bb Enya Botello en el que también participó Federico Crespo de Japan, Mikita y Awa en el que justo tocamos estos temas. Más información pronto.


Lo que sigue después de la noche
A lo largo de tu trayectoria has transitado entre la música, la promoción de artistas, las colaboraciones y distintos escenarios internacionales. ¿Cómo dialogan estas facetas entre sí y qué te han enseñado sobre la manera en que se construye una comunidad alrededor de la música? ¿Hay algo que hoy entiendas de manera diferente sobre tu trabajo o sobre la escena respecto a tus primeros años?
Sí. Definitivamente algo que me ha costado aprender es que no puedes satisfacer a todxs, tanto en la música como en las cortesías, como en el diseño. Cada unx tiene una historia, una memoria, una forma de ser que va a resonar con ciertas cosas y con otras no, entonces a la hora de crear se trata de reflejar lo que tú quieras poner ahí afuera y esperar que encuentre eco en cierto público, esperando sea el que tienes en mente, pero muchas veces te sorprenderás.
Con el lanzamiento de FRÁGIL, una trayectoria internacional en expansión y tu trabajo como promotor, ¿qué nuevos proyectos te gustaría desarrollar en esta etapa? ¿Podemos esperar nueva música, colaboraciones o eventos que continúen expandiendo tu universo creativo? Mirando hacia el futuro, ¿qué te gustaría aportar a la escena y qué quisieras que permaneciera en las personas después de encontrarse con tu música?
Sí y sí. Ahorita me encuentro trabajando en otra rola, ahora de la mano de Jagger, quien fue mi maestro de producción en Soundspace Academy. Es una rolita trance, muy diferente a FRÁGIL, pero que sigue siendo yo, es donde me encuentro ahorita. También ando trabajando en un nuevo proyecto para el próximo año, pero no puedo dar muchos detalles ahorita, solo que definitivamente será un parteaguas en la escena electrónica y musical de la ciudad. Este proyecto va ligado a lo que quisiera aportar a la escena, tanto en mis proyectos como en mi música: una seguridad interna de reflejar quienes somos por dentro hacia fuera, de una manera artística y viviendo eufóricamente en una era post-cringe.


Cierre editorial
La vulnerabilidad no siempre encuentra espacio en los lugares donde buscamos sentirnos libres. A veces, sin embargo, aparece en una canción, en un sintetizador que evoca un recuerdo o en una pista de baile donde, por unas horas, podemos dejar de lado las expectativas que existen fuera de ella.
Con FRÁGIL, daveh00d abre una dimensión más íntima de su universo musical, mientras su trabajo como DJ y promotor lo sitúa también en la construcción de encuentros colectivos. Dos facetas que, desde lugares distintos, invitan a pensar en la música como una forma de expresión, conexión y pertenencia.
Quizá la verdadera libertad de la pista no consista únicamente en bailar sin detenerse, sino también en poder sentir sin tener que ocultarlo. En encontrar un lugar donde la intensidad y la vulnerabilidad puedan coexistir, y donde cada persona tenga la posibilidad de reconocerse a su manera.
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Música, arte y cultura disidente.
