Deseo Futuro: Memoria viva de una noche irrepetible
La noche del 31 de diciembre, el Antiguo Hotel Reforma se transformó en un punto de encuentro para despedir el 2025 y dar la bienvenida al 2026 sin pausas. Deseo Futuro no fue solo una fiesta de Año Nuevo: fue una experiencia colectiva donde la música, la pista y la comunidad se alinearon para marcar el inicio de un nuevo ciclo.
Dante Salas
1/30/2026


Desde las primeras horas de la noche, el venue comenzó a llenarse de cuerpos listos para habitar el baile como ritual. A lo largo de la madrugada y hasta bien entrada la mañana del 1 de enero, cinco escenarios activaron distintos universos sonoros que convivieron en paralelo, ofreciendo una narrativa musical diversa y continua.


La celebración dio espacio protagónico al talento local, con sets memorables de artistas como Pablo Lara, Katana, Niño Árbol (Ssensorial), Pablo Miya y MONHJAUS, quienes mantuvieron la energía en alto y reafirmaron la fuerza de la escena electrónica nacional. Cada uno aportó su propio lenguaje sonoro, demostrando que la diversidad y la exploración siguen siendo el pulso vital del clubbing en la ciudad.


Uno de los momentos más emblemáticos de la noche llegó con la presentación de Robin S, quien interpretó en vivo su clásico mundial “Show Me Love”. El coro fue inmediato y colectivo: una pista unida por la nostalgia, el goce y la emoción compartida de recibir un nuevo año cantando y bailando al unísono.


La medianoche estuvo marcada por el conteo a cargo del legendario Sonido La Changa, que convirtió la llegada del 2026 en una explosión de energía popular y memoria sonora, recordando que el baile también es herencia y resistencia cultural. A este momento se sumó el live act de Matías Aguayo, quien aportó una dimensión experimental y performática que mantuvo la pista en constante movimiento.


Otro de los grandes hitos de la noche fue el show en banda completa de Nortec: Bostich + Fussible, quienes celebraron 25 años de trayectoria con un set contundente que cruzó electrónica, identidad fronteriza y fuerza escénica, reafirmando su lugar como referentes fundamentales de la música electrónica hecha desde México hacia el mundo.


Deseo Futuro se consolidó así como una de las celebraciones de Año Nuevo más ambiciosas y significativas en la CDMX: una noche donde convivieron cumbia, disco, techno, house, electrónica experimental y sonidos populares, todo bajo una curaduría que apostó por la diversidad, la inclusión y la experiencia colectiva.


